
El viernes, el país se enteró, gracias a una exclusiva del periódico 'Süddeutsche Zeitung', que varios miembros de los comandos especiales de la Policía germana, soldados y miembros de las tropas de elite del GSG-9, habían entrenado en secreto e ilegalmente a agentes de las fuerzas de seguridad de Libia, entre 2005 y 2007. Se trata de un grupo de unos 30 especialistas, activos y ya retirados, que fueron reclutados por una empresa de seguridad privada, fundada y dirigida por un ex oficial del GSG 9.
Los cursos de entrenamiento en Libia se impartían fuera de servicio y en periodo de vacaciones. También se conoce el caso de un oficial de la Policía que solicitó un permiso especial para poder dedicarse a entrenar a los agentes especiales de Gadafi y que habría cobrado 50.000 euros por su trabajo. Los expertos dieron a los agentes del país africano instrucciones en técnica de disparo, seguridad personal, autodefensa, asalto de edificios o aviones ocupados por terroristas y seguridad en los aeropuertos. Los 'profesores' violaron las leyes alemanas al utilizar para sus clases información confidencial.
Agentes suspendidos
La actividad de los mercenarios con uniforme fue descubierta en junio de 2007, pero el escándalo no estalló hasta el viernes. A causa de las informaciones periodísticas, el ministerio del Interior del land de Renania del Norte-Westfalia admitió que ocho agentes de los comandos policiales de élite habían sido suspendidos del servicio activo y se les había abierto un expediente disciplinario. La Fiscalía de Düsseldorf informó, asimismo, que abrió un procedimiento penal contra un oficial, por haber utilizado material didáctico secreto en los cursos que impartió en Trípoli.
Para llevar a cabo sus clases de entrenamiento, los modernos mercenarios contaron, al parecer, con la interesada ayuda del BND, el servicio de espionaje exterior alemán y con la complicidad de la Embajada alemana en la capital libia, que fue informada del desarrollo del entrenamiento.
El escándalo cobró ayer una nueva dimensión cuando el periódico de Berlín 'Berliner Zeitung' señaló que la colaboración secreta e ilegal con Libia había sido pactada en octubre de 2005, durante un encuentro entre el entonces canciller Gerhard Schröder y Muamar Gadafi en Trípoli. Si se confirma el acuerdo secreto y la participación aunque pasiva del BND, el principal damnificado del escándalo podría ser el actual ministro de Exteriores alemán, Frank Walter Steinmeier, quien en octubre de 2004 ocupaba el cargo de jefe de la Cancillería federal y coordinador de los servicios secretos germanos.







