Sarkozy «tomará su decisión en función de la evolución de los acontecimientos actuales y se manifestará después de haber consultado a nuestros socios europeos», pues en ese momento Francia ocupará la presidencia semestral de la UE, dijo Rama Yade en una entrevista con el vespertino. «Sin embargo, tres condiciones son indispensables para que vaya a Pekín: el cese de la violencia contra la población y la liberación de los presos políticos, el esclarecimiento de los acontecimientos de Tíbet y la apertura de un diálogo con el Dalai Lama», agregó.
El líder del budismo tibetano y Premio Nobel de la Paz, que vive exiliado en India desde 1959, es considerado por China como el instigador de los graves disturbios que el mes pasado estallaron en Tíbet. Las declaraciones de Rama Yade se producen a dos días de la llegada a Francia de la antorcha olímpica, que mañana recorrerá los principales puntos de París. Organizaciones de defensa de los derechos humanos y de la causa tibetana han llamado a movilizarse con tal motivo.
Sarkozy dejó abierta el mes pasado la posibilidad de boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos, el 8 de agosto. «En función de la situación en Tíbet, me reservaré el derecho de decir si voy», manifestó a fines de marzo en Londres el primer mandatario francés.







