
«Aunque los comicios están previstos inicialmente para mayo de 2009, su adelanto a finales de este año es una posibilidad que debemos barajar. Tenemos que empezar a prepararnos desde ya», sostiene el documento. Ziarreta se inclina, en cualquier caso, porque el tripartito que forman junto al PNV y Ezker Batua agote la legislatura. «En principio, entiendo que estamos hablando de poco tiempo, de pocos meses, y es más conveniente mantenerlas en la fecha prevista», expuso el líder de Eusko Alkartasuna.
A pesar de todo, cree que el hipotético adelanto de las elecciones dependerá de varios factores, como «el desarrollo de la 'hoja de ruta' del lehendakari, «de la consecución de un acuerdo o no con el Gobierno de Zapatero sobre el derecho de autodeterminación y el resultado del pleno de junio», donde se prevé que el lehendakari Ibarretxe intente obtener el permiso de la Cámara vasca para convocar la consulta.
El partido no tiene aún fijado el calendario para nombrar a la persona que se convertirá en su candidato a lehendakari, ni parece tener prisa por hacerlo. Según Ziarreta, no se ha tratado todavía esa cuestión, «pero es un sistema rápido y no tenemos urgencias».
«Voluntad real»
De momento, el debate interno en el seno del grupo se centra en cómo afrontar la pérdida de votos en las recientes elecciones generales, que le hicieron ceder su único escaño en el Congreso. EA lo atribuye «a la bipolarización, la movilización no nacionalista, la falta de conexión con los jóvenes y nuevos votantes». Y añade otras razones como un posible desánimo generalizado entre las bases abertzales por el fracaso del intento de formar una gran coalición en defensa del derecho de autodeterminación, o «la falta de credibilidad sobre la voluntad real de llevar adelante la 'hoja de ruta' del Gobierno vasco».
Para salir a flote, la formación plantea una batería de medidas en todos los frentes. Quieren presentarse ante la sociedad defendiendo «una independencia moderna», pero también buscarán nuevas fórmulas para acercarse a los problemas diarios de los ciudadanos vascos y explicar de forma «clara» los frutos de la gestión en las instituciones que gobiernan.







