Aránguiz basó sus acusaciones en un informe municipal que enumera las reformas que se ejecutan en la actualidad. Este análisis indica que hay siete obras en marcha en Vitoria, «la mitad de las que hacíamos nosotros en la pasada legislatura». Además, cuatro de ellas «deberían estar ya terminadas», alertó el edil. Se trata las reformas de la plaza de la Virgen Blanca -que ha vuelto a retrasarse- y de las calles Las Arenas -que debería haber estado lista «en marzo»- y Castillo de Ocio -que sigue sin fecha de culminación porque al final afectará a nuevos tramos-. El listado de atrasos se cierra con la polémica instalación del depósito de tormentas de Yurre, que acumula una demora de un año.
Al mismo tiempo, Aránguiz lamentó que los presupuestos de 2008 -pactados por PSE y PNV- rebajan «en 6 millones» el montante destinado al Departamento de Vía Pública.
Ritmo
Esa cuantía, desgranó, ha pasado de 19,5 a 13,5 millones, lo que tiene unas consecuencias muy determinadas. «Los barrios reciben menos ayudas y cada vez son más los vecinos de Vitoria que contemplan cómo el gobierno socialista les mantiene en lista de espera y hace caso omiso a sus demandas», subrayó.
Aránguiz pedirá hoy al concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, «que atienda las peticiones de las asociaciones de vecinos» de la capital alavesa porque son «muchas» las calles que necesitan una reforma urgente.
El edil remarcó que el Ayuntamiento no puede permitir que los barrios de Vitoria «pierdan calidad de vida». En este sentido, el PP considera que el Gabinete Lazcoz debería mantener «el mismo ritmo» de reformas integrales de calles alcanzado durante la legislatura pasada.





