
El conjunto de Jesús Sala está magnífico. Lo demuestran sus seis victorias consecutivas y, sobre todo, el excelente momento de juego que atraviesa. Con sus últimos triunfos ante algunos de los favoritos al ascenso (Almería, Axarquía y Gijón, principalmente) se ha quitado la careta y ha pasado de ser el tapado de la liga a uno de los más temidos. A partir de ahora, todo lo que logre no será porque sus rivales no están avisados.
A seis jornadas para el final, los riojanos tienen a los tres líderes de la categoría (Akasvayu, Illescas y Axarquía) a una sola victoria de distancia. El Caja Rioja se planta por lo tanto con opciones de aspirar al ascenso directo. Esas dos palabras, 'ascenso directo', suenan aún lejanas en el seno del club, aunque admiten que son posibilidades reales. «Es verdad que no es una quimera, pero es complicado», señala el entrenador, Jesús Sala. «Llegaremos hasta donde nos lleve la plantilla», apunta prudente el presidente, Manolo de Miguel.
Los riojanos tienen un calendario sobre el papel asequible, pero complicado si se lee entre líneas. «Todos los equipos se van a jugar algo», advierte De Miguel. Alimentos de Palencia, Cajasol, Santa Pola y Sabadell se jugarán previsiblemente ante los riojanos buena parte de sus opciones de permanencia; Tarragona 2016 apurará su posible presencia en el 'play off'; y el duelo final en la última jornada en Vic ante el Akasvayu promete ser apasionante.
Los catalanes son uno de los equipos que superan al Caja Rioja por una victoria, pero además tienen el 'average' muy bien encarrilado de cara a ese último choque (ganaron en Logroño por 23). Se miden las próximas jornadas a los rivales que dejan los riojanos, por lo que esta jornada tienen una visita complicada a Almería. De perder en tierras andaluzas, la cotización del Caja Rioja para el ascenso directo aumentaría notablemente -siempre que los riojanos hagan lo que tienen que hacer en Palencia-.
Ésa es la primera e imprescindible condición para luchar por la primera plaza. Hacer los (complicados) deberes. Luego, a esperar salir beneficiados de esos duelos directos, como el citado Almería-Akasvayu; el Illescas-Axarquía de la semana siguiente; el Illescas-Almería de la antepenúltima jornada; o el Axarquía-Gijón de la penúltima.
Las combinaciones son infinitas, por lo que en el Caja Rioja sólo se centran en una cosa: Palencia el viernes. «Quedan seis partidos que son seis finales. Hay que ir 'piano-piano' y mirar el siguiente partido», subraya el presidente del club. «Queda mucho trabajo por hacer», ratifica Sala.
Un curso «brillante»
Lo que es imposible de ocultar es la tremenda satisfacción que provoca la temporada que está haciendo el equipo. De Miguel observa un equipo «alegre, compacto, homogéneo y con ilusión». Sala, por su parte, reconoce que «esta situación la hubiéramos firmado con los ojos cerrados antes de empezar la liga. Era difícil imaginar algo así».
Por ello, la palabra «ilusión» resuena en muchas de las frases que se pronuncian desde todos los estamentos del club, aunque la prudencia también se impone: «Si ahora perdemos no será una decepción. La temporada seguirá siendo brillante y debemos seguir, porque habrá que lograr una buena plaza de 'play off'», dice Sala.





