Efectivos de la Ertzaintza han detenido esta madrugada en Lezama a un hombre de 38 años acusado de haber atropellado a un agente de paisano el
pasado 11 de marzo en Leioa, cuando huía tras cometer un robo.
El arresto se produjo después de que el pasado 11 de marzo un ertzaina libre de servicio sorprendiera a los dos ladrones, minutos antes de las diez y media de la noche, cuando regresaba a su casa. El agente se percató de que una pareja se hallaba junto a una lonja con "un comportamiento anómalo".
Minutos después, bajó de nuevo a la calle y observó que la mujer se encontraba sola e intentaba pasar desapercibida, lo que le hizo sospechar que se podía estar cometiendo algún delito. Por ello, se acercó a la pareja cuando el varón salió de la lonja y ambos intentaron abandonar el lugar, mientras se identificaba como agente de la Ertzaintza.
Estilete
El policía les preguntó la razón de su presencia en la lonja y, ante la falta de una respuesta satisfactoria, les pidió que esperasen mientras él solicitaba la presencia de una patrulla policial para aclarar lo sucedido. En ese momento, el presunto ladrón sacó de entre sus ropas un estilete con el que intentó agredir al agente, al tiempo que instó a la mujer para que fuese a buscar el vehículo que tenían estacionado en las cercanías.
El sospechoso se enfrentó al ertzaina intentando clavarle el estilete en varias ocasiones, aunque no lo logró. Al llegar la mujer con el coche, el hombre le pidió que atropellara al ertzaina, que sufrió heridas graves a causa del arrollamiento, con la fractura de varios huesos y la lesión de diversas vértebras, por las que aún causa baja médica y se encuentra pendiente de una operación quirúrgica.
Posteriormente, los dos agresores huyeron. No obstante, la investigación puesta en marcha por la Ertzaintza permitió proceder esta madrugada a la detención del hombre. En el transcurso de la investigación, pudo comprobarse que, en el interior de la lonja, el sospechoso había seleccionado diversos efectos, sobre todo herramientas, que había colocado cerca de la puerta, por lo que se estima que la intención de los sospechosos cuando fueron interceptados por el ertzaina era acercar el coche para llevárselos.