«De la noche a la mañana nos han dejado de prestar un servicio fundamental», denuncia la portavoz del grupo, Maider Hurtado. Como usuaria de la línea reclama la vuelta de los antiguos horarios para que los convoyes mantengan sus paradas en todas las estaciones y apeaderos. «Ahora hay gente que no puede ir a trabajar porque no tiene ningún tren ni autobús que le permita estar en Bilbao a las siete de la mañana», lamenta.
La implantación de los trenes semidirectos Bilbao-Balmaseda, que acortan de 50 a 37 minutos el viaje entre ambos puntos, ha supuesto que los ferrocarriles ya no se detengan en barrios como La Quadra o Zaramillo donde, según los afectados, residen cientos de usuarios. «En lugar de mejorar el servicio con nuevas infraestructuras anteponen que unos cuantos ganen unos minutos y siguen dando prioridad a los mercancías», se queja Hurtado. El colectivo volverá a reunirse el sábado 19 para estudiar nuevas medidas, entre ellas, la convocatoria de una manifestación.






