El pasado diciembre, el único acusado en Reino Unido por el atentado, Sean Hoey, fue puesto en libertad después de que un juez llegase a la conclusión de que la conducta descuidada de la Policía durante la investigación impedía un veredicto.
Sin otros casos penales o civiles pendientes, el abogado de los familiares, Daniel Brennan, afirmó ayer que lo ocurrido en Omagh fue «una masacre de los inocentes» y subrayó que la demanda civil no tiene precedentes en Reino Unido. «Por primera vez -añadió Brennan- víctimas del terrorismo están persiguiendo a los perpetradores».
La demanda es contra Michael McKevitt, Liam Campbell, Seamus McKenna, Seamus Daly y Colm Murphy. Todos ellos han sido condenados por delitos relacionados con su pertenencia al IRA Auténtico, del que McKevitt fue fundador y dirigente. La condena a Murphy fue posteriormente derogada.







