
Además, el representante popular alentará a la institución foral para que apoye la declaración de la mina como bien de interés cultural. Se trata de una propuesta impulsada por el Museo de la Minería del País Vasco, con sede a los pies de la galería, y cuya ampliación comenzó la pasada semana con vistas hacia la excavación. «Sería absurdo que pretendamos potenciar el museo minero y el turismo cultural etnográfico hacia Gallarta mientras destruimos de manera irreversible el área que mayor interés tiene para cualquier visitante», protestó el juntero.
Aldecoa no es el primero que se opone públicamente al relleno de la mina. El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Javier Madrazo, se pronunció en el mismo sentido durante la colocación de la primera piedra del nuevo edificio del museo. Entonces, el líder de EB ya señaló la contradicción que suponía que la administración central financiase parte de la ampliación del centro apoyando, al mismo tiempo, el relleno de la corta. «Perder este espacio significaría perder un importante testigo de nuestro pasado», recordó.
Reforzar la seguridad
También los vecinos han iniciado su lucha para impedir el vertido de escombros, como la asociación de usuarios de los montes de Triano. Su portavoz, José Antonio Quintana, propone una medida alternativa que, a su juicio, beneficiará a todas las partes. «Se debería estudiar el uso de esas tierras para sellar las cámaras que existen bajo el municipio de Abanto y así poner en seguridad la mina», explica. Una solución que, de paso, podría acabar con el riesgo de hundimiento que soportan algunas zonas de la localidad.






