El Gobierno vasco aprobó ayer una ayuda de cerca de un millón de euros a los colegios de abogados con el fin de mantener este servicio, que se puso en marcha en 2003. Su creación nació del encuentro institucional que convocó tres años antes Emakunde para elaborar un protocolo que armonizara la intervención de todos los agentes presentes en este grave problema social.
En febrero del año pasado se firmó un nuevo convenio que mejoró las prestaciones a las víctimas, incrementó el número de letrados de guardia y aumentó considerablemente las subvenciones. Ahora los colegios disponen de ocho abogados titulares y siete de refuerzo, repartidos por los tres territorios.







