Otro tanto ocurre con las consolas, cuya venta se ha disparado. El dato se debe matizar. Se han vendido muchas más consolas porque hay muchos más modelos en el mercado. Muchas familias han aceptado por fín la idea de relevar la vieja 'Play' y hacerse con una consola nueva. Más importante aún, muchas familias han aceptado como normal el hecho de tener varias consolas en casa. Nos acercamos al modelo europeo.
El informe de Adese debería hacer reflexionar a más de un responsable cultural. En España se han vendido en 2007 videojuegos por más valor que las salas de cine, la industria musical y las películas en DVD juntas. Los videojuegos suponen ya el 54% del mercado cultural español y, sin embargo, la industria nacional del videojuego apenas alcanza el 1% de las producciones y debe seguir viendo cómo, desde los ministerios y los despachos públicos, se financian alegremente auténticas bazofias cinematográficas, televisivas y musicales.
No se puede culpar a la piratería de las malas ventas de cine o música porque los juegos también se ven afectados por ella. Simplemente ocurre que al consumidor ya no se le engaña tan fácilmente. Cada vez más ciudadanos se descuelgan de las salas de cine porque apenas hay películas dignas de verse. Cada vez más ciudadanos se descargan un par de canciones que les gustan porque no merece la pena comprar un disco entero por mediocre. Sin embargo, cada vez más ciudadanos aceptan gastarse sesenta eurazos en un un videojuego porque lo ven como un producto bien acabado y del que van a disfrutar durante horas. Si estamos hablando de industria cultural, quizá las instituciones deberían tomar cartas en el asunto.









