
La institución presidida por Dominique Strauss-Kahn aconseja al Banco Central Europeo (BCE) bajar los tipos de interés -aunque no sugiere cuándo ni cuánto- porque, si bien el actual nivel de inflación es demasiado elevado, el negativo panorama hará caer la actividad, y con ella los precios. El instituto emisor no parece que vaya a atender esa recomendación. Se reúne hoy y, previsiblemente, dejará inalterado en el 4% el precio del dinero.
La publicación de las proyecciones del FMI -que anticipa nuevos recortes de los tipos de interés en EE UU- disparó de nuevo el valor del euro, que mediada la tarde alcanzaba en el mercado de divisas de Londres un nuevo canje máximo de 1,58 dólares. Mientras, el petróleo mantuvo su carrera alcista. El precio del barril de crudo Texas, de referencia en EE UU, subió un 2,2% y cerró a un máximo histórico de 110,87 dólares. También su equivalente europeo, el Brent, marcó durante la jornada un récord de 109,6 dólares, aunque acabó en 108,47.
Serio revés
Las nuevas previsiones del Fondo suponen un duro golpe para España, que registró un aumento del Producto Interior Bruto del 3,8% en el ejercicio anterior y, por añadidura, vienen acompañadas de otros sombríos augurios. Por una parte, la inflación acabará el año en el 4%, por el impacto del petróleo y el encarecimiento de los alimentos. Consecuencia inmediata de esta desaceleración es el aumento de la tasa de desempleo, que el FMI estima pueda elevarse hasta el 9,5% este año -frente al 8,3% de 2007- y dispararse al 10,4% en 2009.
«España se va a ver afectada tanto por la corrección en el mercado de la vivienda como por las tensiones de los mercados financieros», explicó Charles Collins, subdirector del departamento de análisis del FMI. A modo de consuelo, pronosticó un repunte del crecimiento español a partir de 2010.
La crisis inmobiliaria ha provocado que las insolvencias empresariales escalen un 147% en ese sector el primer trimestre del año, el doble del incremento medio, según el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Desolador
Si el escenario dibujado para España es poco alentador, el de Estados Unidos resulta absolutamente desolador. La primera potencia del mundo apenas crecerá el 0,5% en 2008 y el 0,6% en 2009, según el FMI, lo que supone recortes de 1 y 1,2 puntos porcentuales respectivamente en relación a las previsiones de enero. La gran crisis financiera va a causar una «leve recesión» en ese país, apunta la institución. Este pronóstico es compatible con las bajas tasas de crecimiento anual porque, técnicamente, una economía entra en recesión cuando su producto cae durante dos trimestres seguidos.
Mientras, en Europa occidental, el crecimiento caerá también bastante por debajo de su potencial, por el efecto de las repercusiones de la crisis, las tensiones financieras y los cambios en el ciclo inmobiliario en algunos países, añadió el FMI. Por si quedara alguna duda, menciona a España, junto al Reino Unido, entre los más afectados por el rápido desplome del ladrillo.
Con estos fundamentos, la institución estima que la zona euro apenas crecerá el 1,4% en 2008 -dos décimas por debajo de las previsiones de enero- y el 1,2% en 2009.








