
Dado el buen resultado de pasadas experiencias, se ha pensado en mantener las líneas básicas, como la presencia de un buen número de puestos en los que se recuerda el modo en el que transcurría la vida diaria en el medievo. Al margen, eso sí de la mera posibilidad de hacer un recorrido por el pasado, se hacen propuestas para la participación directa de mayores y pequeños.
El alcalde en funciones, Gustavo Modino, habló de las novedades más significativas. Se han querido potenciar las actividades de calle «que dan realce al propio merado». Al margen de intentar mejorar las actuaciones diurnas y los talleres, se va a hacer especial hincapié en las noches.
«Se han preparado tres espectáculos de gran formato, y relacionados de modo muy especial con el fuego». Otros años también las ha habido, pero en esta oportunidad se ha incidido en ellas porque se ha venido observando que «cuando se hace algo de este estilo son muchos los mirandeses que se dan cita en ellas».
El primero será un pasacalles de fuego. En la segunda jornada la oferta consistirá en recrear una escena donde se invita a la danza y los relatos fantásticos; se presentará bajo el título de 'Una noche de fuego y amor'. El último día del mercado el protagonismo lo tendrá un gran dragón con efectos pirotécnicos; será 'La noche de la bestia.
Los niños
Para ellos las actividades tendrán otro horario, pero no faltarán posibilidades para que puedan conocer la historia. En el rincón infantil habrá exposiciones, sobre dragones o heráldica, así como talleres de oficios.
Además, y como oferta estrella, se les propondrá la posibilidad de convertirse en caballeros para poder tomar parte en un torneo. Los niños y niñas que quieran participar se enfundarán un caballo de goma espuma y tendrán que superar las pruebas que se les propongan.





