
Los cerca de 40 propietarios de los terrenos afectados en este tramo han sido llamados a firmar las actas de ocupación de los suelos a lo largo de la primera quincena de mayo, los días 6,7, 8 y 13, en el Consistorio de la localidad gobernada por ANV. El Ayuntamiento, precisamente, es propietario de casi 17.000 metros cuadrados de terrenos.
En los últimos meses, se han desarrollado actos similares en las poblaciones de Amorebieta y Lemoa, ambas en Vizcaya. En estos casos, el desajuste entre la compra forzosa de los suelos y la adjudicación de las obras fue menor, de unos seis meses. En cualquier caso y a pesar de contar con la disponibilidad de los terrenos, los trabajos tampoco se han iniciado todavía, sin que Adif -la sociedad pública dependiente del Ministerio de Fomento- haya detallado aún los motivos. Los dos únicos tramos en obras en la actualidad son el que discurre entre Arrazua Ubarrundia y Legutiano, en Álava y el que enlaza Ordizia e Itsasondo, en Guipúzcoa, una conexión cuyos trabajos dio por iniciados el Gobierno vasco la semana pasada. El tramo alavés arrancó con seis meses de retraso respecto a la fecha de adjudicación.
Jornadas de Euskotren
La consejera de Transportes del Ejecutivo autónomo, Nuria López de Guereñu, se refirió ayer a la alta velocidad ferroviaria como «el mayor y más importante» de los restos a los que se enfrenta Europa en materia de comunicaciones. La consejera participó en las jornadas técnicas convocadas por Euskotren en Bilbao, donde se debatieron los 'nuevos escenarios del ferrocarril' en el continente.
López de Guereñu defendió ante los expertos que asistieron a las conferencias un «cambio radical» respecto al tradicional escenario de explotación de los ferrocarriles, basado en «el monopolio y la gestión pública». Para que el transporte por ferrocarril sea «una alternativa real y competitiva respecto a la carretera, hay que construir un espacio ferroviario europeo y consolidar el proceso de liberalización», respaldó. Esta apertura permitirá a los diferentes operadores ofrecer servicios en cualquier línea ferroviaria del continente, al igual que ocurre en el caso del transporte aéreo.
La consejera destacó que el tren es «la mejor alternativa» para el movimiento de mercancías y personas, dado que «ofrece la mejor relación entre la capacidad de transporte y su repercusión energética y medioambiental», indicó.







