
Vida propia
Como declara en rueda de prensa Anjel Valdés, responsable de la dirección artística del sello editor Elkar (marca parte de un entramado donostiarra dedicado a la cultura en euskera que cuenta con 400 empleados), este lanzamiento de Ordorika es un compendio de «muchos años sugiriendo, motivando, creando y dando lo mejor de sí en algo que él cree». Además, se escogió el Kafe Antzokia para grabarlo por tratarse de un ejemplo de «gestión de los conciertos y de mejora de la música vasca». Aparte, Valdés preconiza el valor singular de las canciones, «que tienen vida propia al margen de su creador. Son de gran envergadura y sólidas. Son canciones nocturnas y urbanas».
Anjel Valdés las define como nocturnas en el sentido de que se asimilan mejor si se escuchan de noche. Ahí está la portada para guiar la mente, con sus neones noctámbulos que podrían ser de Las Vegas, el Soho londinense, la Times Square neoyorquina... o un decorado del filme 'Blade Runner'. Sobre esa portada oscura y brillante se ha trucado un típico cartel de conciertos americanos con el título del disco: 'Hamar t'erdietan. 10.30 p.m.'. La hora a la que anunciaron los dos bolos del Kafe Antzokia del 26 y 27 de octubre de 2006, donde se espigaron las catorce canciones de la novedad. En la rueda de prensa, comenta irónico Ordorika: «Los conciertos del Antzoki se anuncian a las 10, pero yo siempre digo que las 10 no existen en la música euskaldun. Me acuerdo de discos en directo de grupos como Wheather Report a las 8.30. Por alguna razón son a y media».
Este álbum supone el cierre de una etapa y la base para investigar en la presente, en la que los renovados Mugalaris siguen siendo lo que han sido hasta ahora según Ruper: «una ONG que con muy pocos beneficios ayuda a mis canciones a traspasar fronteras».
Sólo 14 cortes han cabido en el CD. Y sólo 6 en el DVD. Ruper no deseaba que se repitieran títulos con su anterior directo, 'Gaur', del 2000. «Lo primero que hice fue quitar canciones del 'Gaur', como 'Fas Fatum', de la que tengo grabadas cinco versiones diferentes». Lo segundo fue dejar a la elección de cada uno de sus músicos la eliminación de un título. Tras esa criba siempre dolorosa (al principio iba a editarse un doble CD, pero al incluir DVD era «mucho lío» y se quedó en sencillo) se ha comercializado un artefacto donde Ruper plasma su personalidad serena entre el folk-rock clásico y el indie etéreo yanqui actual.
Apunta Ruper Ordorika sobre los renovados Mugalaris: «La gente que nos ha visto opina que hay muchos cambios y me gusta pensar que es así. Pero las canciones son mías y yo soy el que las canta, o sea que mucho permanece». Igual que en 'Hamar t'erdietan'.






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