
Nieto señaló que el acuerdo se enmarca «en los programas de colaboración con asociaciones que ayudan a determinados pacientes», y destacó que también cumple el objetivo de Cruz Roja de fomentar los programas de Salud Pública.
El colectivo de internos del centro penitenciario de Logroño está afectado especialmente por el problema de las drogodependencias. En la financiación del Ejecutivo riojano se incluye el personal encargado de desarrollar los diferentes programas de ayuda, así como sus desplazamientos a la cárcel. Las previsiones que establece el convenio son de unas 80 personas tratadas en el año como máximo.
«Quieren colaborar»
El primer programa es la dispensación de metadona a los reclusos heroinómanos. Este programa de mantenimiento atendió en 2007 a 61 presos.
La segunda propuesta es el programa libre de drogas. En él se trata de promover la exploración y cambio de actitudes ante el consumo, tanto esporádico como habitual, de cualquier droga. Por último, hay que destacar el programa de registro y contabilidad de jeringuillas, en el que se cuenta con la colaboración del propio centro penitenciario. Cruz Roja impulsa acciones individuales y colectivas para ayudar a la población reclusa drogodependiente. En 2007, unas 20 personas participaron en estas dos acciones.
Fernando Reinares explicó que los presos «están deseosos de colaborar, son unas personas, dentro de su problema, muy dóciles en este aspecto».





