
LA ENCUESTA
Los trasbordos no son la única opción que barajan desde el Consistorio. El área de Circulación puso en marcha hace escasos meses una prueba piloto en el barrio de Txurdinaga que consistía en dar prioridad semafórica a los autobuses. El GPS que incorporan los coches enviaba una señal a su paso por un semáforo y el disco pasaba de rojo a verde, permitiendo con ello reducir las frecuencias. Los resultados obtenidos no han sido, sin embargo, tan buenos como se esperaba. «Parece que con este sistema no se ganan demasiados minutos, por lo que tampoco se ve traducido en los horarios», reconoció Abaunza.
Un servicio de notable
El concejal delegado de Circulación realizó estas declaraciones durante la presentación de la última encuesta de satisfacción del usuario de Bilbobus, que llevó a cabo el Ayuntamiento el pasado mes de noviembre. El sondeo, en el que se han recogido las opiniones de 1.564 personas, arroja unos resultados muy positivos. No en vano, la valoración del servicio ronda la calificación de notable, siendo las líneas convencionales las que han obtenido el mayor crecimiento en la nota ofrecida por los usuarios, pasando del 6,79 al 6,91. Por líneas, la peor puntuada es la 80 (Altamira- Termibus), mientras que la que obtuvo la mejor nota fue la 34, que une Otxarkoaga y Santutxu.
La encuesta dibuja, asimismo, un perfil del tipo de viajeros que utilizan este medio de transporte público. Según el estudio, el 67% de los clientes habituales son mujeres y el 47% están entre los 35 y 54 años. En cuanto a la asiduidad con la que lo utilizan, el 70% de los clientes coge el autobús al menos cuatro días a la semana y el motivo del viaje más importante es el trabajo, que representa un 45% de los casos, seguido de los asuntos personales que absorben el 21% de los viajes. Cabe señalar que la mitad de los usuarios de Bilbobus posee carné de conducir, pero utiliza este medio por la dificultad que existe a la hora de aparcar.




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