
La Policía vasca inició las investigaciones a primeros de este año tras tener constancia de la presencia en el territorio histórico de un grupo organizado dedicado a la distribución de cocaína. Las pesquisas realizadas confirmaron que el responsable de la trama era un individuo con un amplio historial delictivo y muy ligado al mundo del tráfico de estupefacientes.
Al hilo de las averiguaciones, se puso de manifiesto que las vías principales de suministro de la red provenían de Madrid y Galicia, desde donde de forma mensual se trasladaban a Vizcaya alijos de hasta 20 kilogramos de cocaína .
Para el almacenaje de la droga y como centro de operaciones, los traficantes disponían de un piso en Leioa. También era empleado como laboratorio. Allí cortaban la cocaína y, tras ser clasificada en distintos formatos para su posterior manipulación, era canalizada a través de redes de distribución que recorrían toda la cornisa cantábrica, así como otras comunidades autónomas del norte peninsular.
Detenciones en Cantabria
A partir de ahí, otras ramificaciones compuestas por 'camellos' de menor relieve completaban el proceso mediante transacciones a pie de calle. Además del cabecilla, los investigadores pudieron determinar que el grupo estaba conformado por otras seis personas, todas ellas con edades comprendidas entre los 40 y los 50 años de edad y con antecedentes delictivos. Su arresto se llevó a cabo el pasado fin de semana. Tres de las detenciones se practicaron en Cantabria y las cuatro restantes en Vizcaya.
En los registros llevados a cabo por la Ertzaintza se hallaron tres kilogramos de cocaína, tres de hachís y dos balanza de precisión, así como también dos armas de fuego con su correspondiente munición y dos mecanismos utilizados para el prensado de la droga a modo de bloques. La operación permitió igualmente localizar la documentación propia de la contabilidad derivada de las transacciones de droga. Estos papeles serán muy importantes de cara al proceso judicial que se abrirá contra los presuntos narcotraficantes. Por último, las fuerzas de seguridad han intervenido a la banda cinco vehículos de gran cilindrada, de marcas de alta gama.










