
REQUISITOS
REQUISITOS
Uno de los objetivos de esta iniciativa es ofrecer una salida a los propietarios de locales infrautilizados, a la vez que contribuir a bajar el precio de la vivienda.
El principal factor que atrae a los compradores de estos inmuebles es el económico, ya que son viviendas más baratas. La ausencia también de barreras arquitectónicas los hace apropiados para personas que padecen alguna discapacidad física.
También se pretende ofrecer un mejor aspecto a los barrios que ahora presentan una imagen de abandono en los locales que anteriormente se dedicaban a comercios y que han cerrado, debido a la centralización de los últimos años.
Las lonjas que quieran transformarse en viviendas deben contar con una superficie mayor de 40 metros cuadrados y estar compuestas por cocina, comedor, un dormitorio doble o dos sencillos y un cuarto de baño que incluya lavabo, inodoro y ducha.
La superficie mínima la puede tener el baño, con 3 metros cuadrados, las habitaciones con 6 metros o la cocina, con 7. La altura mínima requerida es de 2,40 metros y se pueden construir entreplantas en alturas superiores a 4,90 metros.
El acceso a la vivienda deberá ser a través del pasillo y no a través de baños, dormitorios, vestidores o trasteros.
Con el fin de asegurar la adecuada iluminación de las viviendas, todas las habitaciones dispondrán de iluminación directa al exterior. Además debe existir conformidad de la comunidad de vecinos del edificio donde se encuentra ubicado el local.
Hay que tener en cuenta también que no todas las zonas son susceptibles de estas reformas ya que desde instancias municipales se trata de proteger la actividad comercial.
Zonas poco comerciales
Por este motivo, en todos los casos se trata de lugares poco comerciales donde los negocios han dejado de serlo.
Fue en 2005 cuando el Ayuntamiento decidió modificar el Plan General de Ordenación Urbana para que las lonjas de ciertas características pudieran pasar a ser viviendas, a pesar de encontrarse a pie de calle. Así se posibilitaba que los bajos tuvieran uso residencial.
La decisión de modificar la normativa municipal se tomó después de una campaña, que comenzó en 2004, para conocer el número de propietarios de lonjas que estarían dispuestos a transformar sus locales en viviendas.
Posteriormente, técnicos municipales realizaron un estudio, que determinó que en Ermua se podrían construir 70 viviendas de estas características.






