Los principales representantes de PNV, PSE, PP, EA, EB y Aralar se reunieron durante más de dos horas en el Parlamento vasco para buscar una salida al laberinto en el que se ha convertido el intento de echar a Inocencia Galparsoro de la Alcaldía de Mondragón. El encuentro acabó con un acuerdo no unánime -no lo suscribió Aralar- que, además, no aclara el futuro de lo que sucederá en las 16 localidades en las que ANV gobierna en minoría.
Los partidos se comprometieron a que sea el partido «democrático» más votado en cada municipio el que presente en los ayuntamientos la moción acordada esta misma semana por PNV y PSE para exigir a ANV que condene las amenazas de ETA. Un papel que en la mayoría de los casos corresponderá a los jeltzales. Está previsto que, por ejemplo, la formación liderada por Iñigo Urkullu formalice la petición la próxima semana en Elorrio.
Pero lo más complicado vendrá después. Si los concejales abertzales no se desmarcan de la banda terrorista, comenzarán los trámites para poner en marcha la moción de censura. Un paso que está a punto de darse en Mondragón, después de que el jueves socialistas y peneuvistas registrasen en el Consistorio el texto con la petición de condena a ETA que se discutirá en un pleno extraordinario la próxima semana.
Tras la previsible negativa de los siete concejales de ANV a ratificarlo, los partidos reunidos ayer en el Parlamento consensuaron que sea el portavoz socialista, Francisco García Raya, el encargado de iniciar los contactos con el resto de grupos para lograr, no sólo los apoyos suficientes para desalojar a Inocencia Galparsoro de la Alcaldía, sino también un acuerdo que permita la gobernabilidad del municipio durante los próximos tres años.
Negativa de Aralar
Pero no será sencillo. PNV y PSE necesitan sumar once concejales y entre los dos sólo llegan a ocho. El resto los deben buscar entre EB-Zutik (3 ediles), EA (1), PP (1) y Aralar (1). Esta última formación confirmó ayer que no respaldará la moción de censura, todo lo contrario que los populares, que sí la apoyarán.
La postura de EA sigue siendo una incógnita. El partido liderado por Unai Ziarreta había mostrado su malestar por la manera en que nacionalistas y socialistas han manejado este asunto y llegó a advertir de que sólo votaría a favor de la expulsión de Galparsoro si había consenso entre todas las fuerzas con representación en el Ayuntamiento, algo ya imposible por la negativa de Aralar.
En todo caso, la decisión queda en manos de los tres representantes de EB. El portavoz de la presidencia, Mikel Arana, anunció que instará a la asamblea local en Mondragón a respaldar el acuerdo suscrito ayer en Vitoria. La formación liderada por Javier Madrazo también es partidaria de presentar la moción de censura, pero está por ver qué harán sus concejales.
Tras el asesinato de Isaías Carrasco, la dirección de EB ya tuvo que intervenir después de que sus ediles se negasen a romper el pacto que mantenían con ANV en Mondragón. Fuentes de la asamblea local de EB citadas por Europa press señalaron que no adoptarán una posición hasta que «nos trasladen una propuesta para posicionarnos en torno a la misma».
Más complicado todavía está extender la moción de censura a otros municipios. EA y Aralar ya han mostrado sus reticencias a hacerlo, y las dos formaciones resultan clave en la mayoría de los casos, ya que PNV y PSE no suman los concejales necesarios para desbancar a los diferentes alcaldes de ANV. Un ejemplo es el caso de Elorrio. Acción Nacionalista tiene 6 representantes, los mismos que suman socialistas y peneuvistas. La balanza la inclinará el único edil de la plataforma Alternativa Ciudadana de Elorrio, que no ha desvelado cuál será su posición.







