
Y no sin razón, afirmaba que «los resultados en este grupo son muy ajustados porque los partidos son competitivos. No hay tregua y no nos podemos dormir», reclamaba un satisfecho Edu García. Contento, más allá del triunfo, porque, según su criterio, «el Logroñés ha sabido interpretar el partido en todo momento». Incluso cuando ha estado a merced del Guijuelo durante la segunda mitad.
«Es un rival que aprieta, muy físico, que sabe combinar el juego directo con el toque y la precisión. Además, tiene gente que va muy bien de cabeza y es normal que te meta atrás y que tenga sus opciones», apuntaba el preparador blanquirrojo. Admitía, incluso, que «así ha venido el gol de ellos, han aprovechado un rechace y nos han empatado».
«Resultado justo»
Cuestionado sobre si el resultado más justo hubiera sido el empate, Edu García rebatía tal afirmación al considerar que «el Logroñés ha hecho un gran esfuerzo durante todo el partido, ha habido ocasiones en las que hemos estado muy parejos, pero hemos sido más eficaces. Ellos han tenido sus oportunidades y no han marcado, mientras que nosotros sí hemos materializado».
Por su parte, Ángel González Crego, entrenador del Guijuelo, hablaba de que «el fútbol tiene estas cosas. Lo ingrato es esto. Aunque nos lo merecíamos tras un primer tiempo rácano, sin ambición, sin agresividad... hemos tirado 45 minutos».
Todo lo contrario que en la segunda parte, «hemos estado más motivados y hemos sido superiores al Logroñés en todo, excepto en el resultado». Es más, relataba que «veía el partido ganado» porque «teníamos el control del partido, pero hemos regalado una falta en el tiempo de descuento y José, con su calidad, no ha perdonado».
De hecho, confirmaba que en esa segunda mitad, el Guijuelo ha mostrado su mejor versión: «Sabíamos a lo que jugábamos, hemos sido agresivos y sí que hemos hecho lo que debíamos». Ese cambio de actitud vino precedido porque en el descanso realizó las tres sustituciones «y no he hecho más porque no podía».





