«Ha sido un penalti clarísimo, tanto como el que se ha hecho a Pablo. En estos casos y encima jugando con uno menos es muy difícil conseguir animar a los chavales en el vestuario. El empate habría sido el resultado más justo», señalaba el técnico del Real Ávila.
En su opinión, ambos equipos jugaron de poder a poder y estuvieron en todo momento muy igualados a pesar de las escasas oportunidades que se vieron sobre el césped. «Hemos sido como mínimo iguales que el Mirandés pero hemos tenido la desgracia de ese penalti. Lo que está claro es que llevábamos diecisiete jornadas sin perder y que se ha caído ante el superlíder».
Finalmente, deseó suerte al Mirandés de cara al 'play off' y le felicitó «por el título de Liga y, sobre todo, por la gran campaña que ha hecho».





