
Para hacerles frente, los empresarios riojanos buscan también un hueco en el gran mercado chino y, para facilitarles las cosas, la Cámara de Comercio de La Rioja abrió en enero una oficina en Pekín, a modo de «pequeña embajada comercial o punto de trabajo para todos los empresarios riojanos», como explica Li Ying, responsable de la misma.
Su labor consiste en resolver las consultas de nuestras empresas, buscar oportunidades comerciales y de negocio, así como llevar a cabo tareas de apoyo para la institución. China atrae, y se demuestra en el hecho de que «en la oficina se recibe casi una consulta diaria, y en total han sido ya entre 20 y 30 las empresas riojanas que han establecido contacto con nosotros».
Y, aunque no es lo habitual, esta misma semana se está prestando desde la delegación apoyo directo a una empresa del sector del mueble, que tiene previsto entrevistarse con siete corporaciones y cuatro tiendas, gracias a que «las empresas chinas están mostrando hasta el momento un gran interés por conocer y distribuir productos riojanos».





