
Por eso, Michael Matilla, director de Argos EE UU, recomienda «esperar». Pero en una espera activa: «el vaso puede verse medio vacío o medio lleno; desde este último punto de vista, que sin duda es más positivo, el momento económico actual invita a sembrar, porque seguro que los frutos vendrán después».
A pesar de todo lo dicho, las relaciones con Estados Unidos son «muy buenas», favorecidas también por el hecho de que «las empresas riojanas tienen ya muchas tablas, mucho mundo». En cuanto a negocios, pues, la tarea es 'pan comido'. «El problema es la percepción que se tiene del país, el concepto que existe de EE UU. Para evitar que se den por hecho ideas erróneas, Michael ayuda a los empresarios riojanos a «mirar desde otro punto de vista».
Los productos estrella en cuanto a exportaciones son los agroalimentarios, bien sea de bodegas o de empresas del sector de la alimentación. «El calzado y el vestido lo tienen más difícil, porque los aranceles son muy altos, y chinos e indios se ven favorecidos frente a los países europeos». Por eso, «debemos vender calidad, aquello que sabemos hacer mejor».





