
Porque, como asegura Montserrat, «la imagen de los productos españoles en Francia ha mejorado muchísimo en los últimos 15 años» y «desde los Juegos Olímpicos y la Expo del 92 no se nos mira por encima del hombro, sino que se nos tiene en tan buena consideración como al resto de países europeos».
Al otro lado de los Pirineos se exporta calzado, muebles, productos del sector del metal, joyería... Y, por supuesto, vino, gracias a que «el de Rioja es el más y mejor implantado».
La Rioja está a la altura del resto de regiones españolas y su buen hacer a la hora de elaborar productos de calidad recibe su recompensa. «Sus zapatos, por ejemplo, se comparan con los italianos y sus vinos se estiman tan buenos, o incluso mejores, que los de Burdeos», seña de identidad de la región francesa y patrimonio del país galo.





