Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

ARTÍCULOS
Nuestro cine Estrenar el miércoles
14.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Nuestro cine Estrenar el miércoles
JESÚS FERRERO
La cinefilia es como la filatelia: una afición muy bonita, pero cada vez con menos adeptos. O, mejor dicho, con menos dispuestos a entrar en un local y pagar una entrada para satisfacer su afición. Hoy, como en todo lo demás, lo que marca es la avidez del consumo. Y el consumo genera desgaste permanente, trátese del planeta, las hamburguesas, los políticos o la cultura.

El consumo necesita iconos, y es ahí donde el cine norteamericano ha sabido crear mejor el artificio. Cuando una película llega precedida por el icono Johnny Depp y el 'run-run' mediático generado con anterioridad, la necesidad de consumo es inmediata. Siempre se va a priorizar ante una modesta película europea a la que no le va a quedar más remedio que guardar tanda. Cuando le llegue la vez, ya no estará en cartel. Habrá pasado a mejor gloria y otro portaaviones cinematográfico estará aguardando el relevo.

El idiotismo lo hemos generado entre todos. Y sorprende -siempre hablando de cine- que nuestros propios medios informativos dispensen un favor a los foráneos que no destinan a los de casa. Pasa en la tele, en la prensa, en la radio Medio programa radiofónico se destina a comentar los Oscar. El otro medio a los estrenos de la semana, y de los que más de la mitad serán 'conocidas' películas norteamericanas En portadas de periódicos importantes podemos leer titulares de la llegada de 'Harry Potter', 'Batman' o el remake de 'King Kong', y difícilmente se reseña que una película española esté en Cannes o en Venecia. Somos así con lo nuestro. Todos somos coautores de nuestra propia decadencia.

Es evidente la desigualdad de oportunidades que hay entre el cine en su versión original y el cine en versión doblada. Sabemos que si todas las películas estuvieran en su versión original subtitulada, el cine norteamericano no gozaría del trato preferente que tiene ahora.

El doblaje consigue hacer la 'empanada' más digerible, volver más vago al espectador y traicionar al autor si la película es relevante desde el punto de vista artístico. Está claro que el cine norteamericano tiene muy bien posicionado su discurso ideológico y, además, le facilitamos su penetración. También es cierto que el mal conseguido con el doblaje es ya tan irreparable que si todas las películas estuvieran en su versión original, la asistencia a salas sería aún menor

En Francia, país de referencia en aspectos culturales si Sarkozy no se empeña en demostrar lo contrario, se estrena los miércoles y no los viernes. Son sólo 2 días de diferencia pero -en mi opinión- dos días clave. El que tenga ganas de consumir un 'hit' lo hará enseguida y quizás el fin de semana se decante por una película europea. Mediará un mayor lapso de tiempo para permitir que el comentario circule, tanto a favor como en contra. Para que las reseñas de la crítica no se acumulen el mismo día.

Y permitiría una mejor oportunidad para las películas sin una carga de márketing detrás. ¿Cuántos de nosotros hemos oído que el 'Código da Vinci' no es una buena película y, sin embargo, la hemos ido a ver? El fin de semana es cuando un mayor número de espectadores frecuentan las salas y, por lo tanto, cuando resolverán la imperiosa necesidad de consumir un 'hit'. Las películas más modestas (europeas, latinoamericanas o asiáticas) pasarán desapercibidas ese primer fin de semana y -cuando llegue el lunes- los programadores, a tenor de la recaudación siempre inferior a la de su equivalente norteamericana, la sacrificarán. No llegará a mantenerse en cartel.

Este sistema perverso de tan sólo valorar lo previsible y lo inmediatamente rentable, desde el punto de vista cuantitativo, va a acabar con el cine independiente, con el libre pensamiento y con el contraste que tan urgentemente necesita nuestra sociedad. Estamos ya dormidos para el estímulo creativo, para el respeto a la diferencia y para la autonomía reflexiva. De seguir así, el cine de autor -paradójicamente- volverá a la barraca de feria que lo vio nacer; llámese ahora museo o circuito alternativo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS