La firma del convenio que permitirá poner en marcha esta vivienda, tendrá lugar esta semana entre el Ayuntamiento de Amurrio y la Diputación alavesa. «El presupuesto de gasto es de 13.132 euros de los que el Departamento de Política Social de la Diputación Foral de Alava financiará el 80% y el resto el Ayuntamiento de Amurrio», aclaró Solaguren.
Las mujeres víctimas de maltrato podrán permanecer en este piso-puente mientras acceden a otra vivienda. Solaguren aclaró que «la estancia no se debería dilatar ya que las condiciones de estos pisos no son las idóneas», dado que por motivos de seguridad se protegen detalles acerca de su ubicación, su teléfono y están restringidas las visitas, con lo que es complicado normalizar la situación de las mujeres que los usan y de los menores dependientes que viven con ellas.
La diputada insistió en que «las mujeres víctimas de maltrato tiene dificultades para acceder a una vivienda normalizada a pesar del cupo del Gobierno vasco tiene contemplado destinar a este colectivo». En todo caso, el piso-puente es fundamental para normalizar sus vidas, ya que permite estancias más prolongadas que los pisos de emergencia.





