
El Consistorio gestiona el aparcamiento a través de la sociedad municipal Tuvisa. El anterior equipo de gobierno del Gabinete Alonso lo impulsó a petición de los vecinos de Coronación y del Casco Viejo, que denunciaron que la falta de huecos en la zona provocaba «un continuo caos circulatorio». El equipamiento fue inaugurado en octubre de 2002 con medio año de retraso. Los adjudicatarios tuvieron que esperar algo más, hasta enero de 2003, para utilizar las 453 parcelas repartidas en tres pisos.
Pero el esatacinamiento va «de mal en peor», remarca Ángel Cabrera tras salir de su coche. Este usuario señala que «no es de recibo» que haya un gran charco en la puerta de entrada. «Yo creo que es porque el sumidero no traga. Eso provoca que cuando haga mal tiempo el agua caiga por la cuesta y esto se anegue. Hay riachuelos que recorren todo el suelo, esto es inaceptable».
Otra de las propietarias confirma que algunos usuarios ya han pedido al Ayuntamiento que actúe, «pero nunca hace nada. Ya llevamos unos cuatro años con goteras, aunque ahora se notan más», lamenta.
Un joven, que tampoco da el nombre, coincide con ella y muestra el techo de dos plazas de la primera planta sobre las que pasan canalones metálicos. De ellos «suelen caer gotas», y la forma de frenarlas ha sido con plásticos y con una chapa. «No sabemos quién lo ha puesto, pero alguien ha tenido que hacer estas chapuzas para que no se fastidien las carrocerías de los coches», critica.
Predicar con el ejemplo
Rosa Martín señala una mancha en la pared. «Esto es humedad. Y los baños están cerrados con llave, no se pueden usar», agrega.
Los usuarios tampoco entienden que Tuvisa haya colocado en las puertas de acceso una nota informativa en el que solicita que los conductores mantengan «limpio» el equipamiento y les prohíbe «depositar basuras procedentes de las viviendas». El comunicado municipal dice que «cuidar el aparcamiento nos beneficia a todos». Los vecinos están de acuerdo, pero piden «que el Consistorio predique con el ejemplo y repare ya las filtraciones».
i.cueto@diario-elcorreo.com





