Aunque no todo está perdido, los de Arrigorriaga deberán ponerse las pilas en las seis jornadas que restan de temporada si quieren salir del pozo. El sábado lo intentaron en casa ante el Deusto y lograron dominar gran parte del encuentro. A destacar el esfuerzo de Txema, que logró desinflar al rival y crear varias ocasiones de peligro durante toda la primera parte. Sin embargo, a la hora de llegar a la portería contraria la falta de puntería de los locales impidió traducir las jugadas en goles.
Tampoco el Deusto firmó uno de sus mejores partidos con un ritmo de juego pesado y sin excesivas ocasiones de avanzar hacia la portería de Urtzi. Al final, ambos equipos se tuvieron que conformar con sumar el punto del empate a su casillero.
Pero un punto por partido parece insuficiente para los de Arrigorriaga. Los cálculos de la plantilla pasan por llegar a los 40 para respirar con tranquilidad. «Era un partido en el que nos jugábamos bastante pero no está todo perdido ni mucho menos», señaló ayer el entrenador albiazul, Ibon Idirin.





