La adquisición, subrayó ayer Iberdrola, reafirma su «compromiso» con «el desarrollo económico del País Vasco, la potenciación de su tejido productivo y su proyección internacional». Iberdrola pretende duplicar la plantilla de Inecosa, que mantendrá su marca, en un plazo de tres años.
Ambas empresas han colaborado en los últimos años en proyectos de generación térmica y de energías renovables. De hecho, Inecosa es una de las principales subcontratadas en el proyecto de planta termosolar que se construye en Puertollano, una de las más grandes del mundo. Y también colabora en una central térmica en Asturias.
En Iberdrola Ingeniería, con presencia en 35 países, trabajan cerca de 2.000 personas que desarrollan su labor en plantas hidráulicas, nucleares y termosolares, así como en redes de distribución, parques eólicos y centrales de ciclo combinado de gas. En la actualidad construye en Qatar el ciclo combinado más grande de Oriente Medio, capaz de abastecer a toda la población del país. La firma obtuvo el año pasado un beneficio neto de 54,7 millones de euros, un 64,3% más que el ejercicio anterior, y sus ventas ascendieron a 1.171 millones, un 80,5% más. En su cartera hay proyectos valorados en 2.444 millones de euros.







