Las Diputaciones han solido deflactar el IRPF, pero en este ejercicio optaron por no hacerlo al considerar que ya estaba en vigor una reforma sustancial de la normativa vasca del tributo; una medida que, de hecho, suponía una subida encubierta de impuestos. Tras desvelar EL CORREO la decisión, sindicatos y partidos presionaron a los Gobiernos forales, que finalmente decidieron estudiar de nuevo el problema una vez pasadas las elecciones.
El órgano de coordinación también añalizará la medida anunciada por el presidente Zapatero de devolver 400 euros a todos los contribuyentes, una fórmula que no satisface a la Hacienda vasca.







