El céntrico inmueble está situado en la trasera del teatro Arriaga. / Luis Calabor
La Ertzaintza ha desalojado esta mañana por orden judicial a cerca de una docena de jóvenes que ocupaban el número cinco de la calle Ribera de Bilbao, situado en la trasera del teatro Arriaga. El desalojo se produjo entre las diez y las once de la mañana. Dotaciones de la Policía vasca se desplazaron a la zona y, tras identificar a los moradores del edificio, les instaron a abandonarlo. Después de que los ocupantes recogieran sus enseres, procedieron a cumplir la orden de los agentes. Está previsto que el acceso al inmueble quede tapiado hoy mismo.
Hace poco más de un mes 20 jóvenes declararon en los juzgados de primera instancia de Bilbao acusados de usurpación tras haber irrumpido el pasado 28 de diciembre en el citado edificio. Según los demandados, la empresa propietaria tiene previsto levantar pisos de lujo en la zona. «Aunque -puntualizaron- lleva más de diez años vacío y parece que no existe un proyecto tangible».
En lo que al edificio de la Ribera se refiere, los jóvenes aseguraron haber trabajado «duro en la rehabilitación y limpieza» del inmueble. «En este tiempo hemos vuelto a dar vida al bloque arreglando la fachada o el patio y construyendo relaciones de solidaridad y apoyo con los vecinos de la zona. Nuestro compromiso con el mantenimiento de esta casa es firme y ellos forman también parte de este proyecto», comentaron. En nombre del Movimiento de Ocupación de Bilbao, declararon que «ya es hora de plantarle guerra al problema de la vivienda para lograr que no sea prioritario que algunos hagan negocio, sino garantizar un derecho de las personas».
Por su parte, el Consejo Vasco de la Juventud ha denunciado hoy el cierre del gaztetxe. Este órgano juvenil valora el trabajo realizado por los gaztetxes y elogia su labor como "focos generadores de participación y organización juvenil, no dependientes de horarios ni de subvenciones", por lo que considera que este tipo de locales deben ser respaldados desde las instituciones.