El pleno celebrado a puerta cerrada sacó también adelante los Presupuestos para este año, de los que han desaparecido las ayudas que desde hace años se consignaban para los familiares de presos. Las cuentas municipales registraban una partida de 9.000 euros para financiar las visitas a reclusos del municipio y una subvención de otros 800 euros para un acto de la izquierda abertzale en recuerdo del colectivo encarcelado.
La propuesta para modificar la denominación de las dos explanadas partió de la propia alcaldesa de la localidad, la peneuvista María Ángeles Lazkano y de un concejal del PP. El texto aprobado sostiene que las dos plazas «ofenden la sensibilidad de las víctimas» y es necesario su sustitución. En este sentido, los corporativos recuerdan que «los criterios ideológicos que mantienen los grupos políticos que integran» el Ayuntamiento son distintos a los que aplicaron en legislaturas anteriores los dirigentes de la izquierda abertzale, sin representación en este municipio tras la anulación de sus listas en las elecciones del año pasado.
El acuerdo contempla que la plaza José Arregi pase a llamarse plaza Pasus, como antiguamente se llamaba el lugar, en honor a un edificio. Además, se retirará la escultura y de la placa en homenaje a José Luis Geresta situadas junto al frontón de la localidad.
Aralar, discrepa
Durante el pleno, celebrado a puerta cerrada y con la presencia de dirigentes del PP como María José Usandizaga, Regina Otaola y Borja Sémper, así como de Rubén Múgica, hijo de Fernando Múgica, tomaron la palabra representantes de la lista anulada de ANV quienes señalaron que «no acatarán» la decisión tomada por el pleno. Asimismo, señalaron que el ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco es «una víctima del conflicto», del mismo modo que Geresta y Arregi.
Medio centenar de simpatizantes de la izquierda abertzale permanecieron durante toda la sesión concentrados en el exterior, controlados por un fuerte dispositivo de la Ertzaintza. A la salida de los concejales, los manifestantes corearon consignas en contra del PNV y también mostraron carteles en los que le acusaban de «traidora».
No fueron los únicos reproches que tuvo que aguantar la regidora. Varias pintadas aparecieron a primera hora de la mañana por el centro de la localidad con amenazas directas. La mayoría estaban dirigidas a la primera edil y a uno de los dos concejales del PP, Raúl Vázquez, al que advertían «tú eres el próximo». Además de tildar a todos los ediles de «ladrones», se repetían lemas como 'Gora Joxe eta Ttotto', en referencia a los dos etarras, y como 'Joxe y Ttotto también son víctimas'.
La medida adoptada ayer también tuvo sus repercusiones políticas. Aralar decidió romper la coalición con EB, con la que se presentaron ambos a las pasadas municipales y que les otorgó un concejal. La formación presidida por Patxi Zabaleta entiende que la modificación de las plazas tiene en cuenta a «sólo un lado de las víctimas» y no a «todos los sufrimientos».







