
El que fuera también presidente de esta sociedad municipal, que compareció «tranquilo y satisfecho» en calidad de testigo, utilizó un argumento contrario al defendido ante la juez por la directora-gerente de la agencia. En febrero, Ana Aguirre negó que Renovación Urbana fijara el precio de las casas. Y agregó que Ibarrondo le dijo que «Urbanismo» permitió a la constructora Opacua «cobrar un plus» porque eran bioclimáticas. El ex edil popular declaró ayer ante la juez que «no recordaba» esa conversación. También afirmó «desconocer» numerosos detalles sobre la tramitación del polémico proyecto en el Ayuntamiento.
Como es conocido, la Fiscalía denunció en octubre a Antón Sáenz de Santa María -ex director de Urbanismo y 'mano derecha' de Ibarrondo- por permitir que la empresa Opacua cobrara a los adjudicatarios de los 24 chalés tasados de Ibaiondo 54.000 euros más por cada casa para sufragar los sistemas de ahorro de energía. Lo hizo a través de una controvertida 'nota informativa', que redactó en julio de 2003 a petición de la constructora. El Ministerio Público entiende que este papel sirvió para modificar el coste de las viviendas, a pesar de que había sido fijado previamente por el pleno municipal teniendo en cuenta sus elementos bioclimáticos. Por ello, imputó a Sáenz de Santa María los presuntos delitos de prevaricación y falsedad documental, a los que la juez, tras escuchar su declaración, añadió luego el de cohecho.
Ibarrondo testificó ayer a petición del fiscal y de la acusación particular, formada por PNV, EB y EA. El ex edil aseguró «desconocer» numerosas cuestiones, entre ellas las razones por las que se elevó el precio de las viviendas.
«No se votó ese punto»
A preguntas de la juez, agregó que «no sabe» si la nota firmada por Sáenz de Santa María «fue decisiva» para propiciar el sobreprecio. De hecho, añadió que el alto funcionario «no le dio» una copia. El testigo sostuvo que los partidos fijaron el precio de las casas al «aprobar» el expediente del caso, que «incluía» la nota. El abogado de EB, José Ángel Esnaola, aseguró que «el discurso de Ibarrondo no se sostiene. Para empezar, en esa reunión de la Agencia de Renovación Urbana ni siquiera se votó ese punto».
El ex concejal de Urbanismo sorprendió a los letrados de la acusación particular al afirmar que nunca vio «ninguna nota informativa firmada por Sáenz de Santa María en ninguno de los muchos expedientes de Urbanismo».
La juez escuchó también el testimonio del responsable de Opacua, José Guisado. El empresario dijo que en el concurso de adjudicación de la parcela «no se incluían» las instalaciones bioclimáticas. Estos sistemas sí aparecían en el posterior proyecto básico, lo que atribuyó a «un error» que motivó su consulta a Urbanismo. Este trámite de Opacua dio pie luego al informe realizado por Sáenz de Santa María. «Si nos lo dicen antes, hubiéramos renunciado al proyecto», zanjó.
i.cueto@diario-elcorreo.com





