
Mano a mano, pondrán en escena una adaptación reducida de 'Carmina Burana', del compositor alemán Carl Orff (1895-1982), cantata inspirada en poemas medievales de clérigos y estudiantes licenciosos, que vagaban por los caminos y no perdían oportunidad de darse un homenaje en las tabernas. «Serán 40 minutos de música y exaltación de la vida» -en palabras de Carlos Padrissa, director artístico de La Fura-, con el acompañamiento de una orquesta de jóvenes instrumentistas residentes en el País Vasco. Primicia que podrán disfrutar poco más de 250 personas en una única función de carácter privado, patrocinada por Iberdrola.
«Será la primera 'cata' de una versión compacta y envolvente de 'Carmina Burana', algo así como el primer mordisco a una fruta que igual está un poco verde Nuestra idea ahora es aprovechar los espacios pequeños como éste, los muchos auditorios que hay en España. Ése es nuestro objetivo. Los teatros de ópera están bien pero requieren mucho dinero Ya estamos peleando para presentar este mismo montaje, el año que viene, en la Quincena donostiarra. El espectáculo se llama 'Veris Leta Facies' ('La cara alegre de la primavera')», detalla Padrissa, mientras prueba la textura de los velos de lycra que rodearán a modo de mosquitero a los músicos.
Los ritmos salvajes y pegadizos, la contundencia de sus letras y el saber hacer del Orfeón -que conoce esta partitura al dedillo- cobrarán un realce «muy impactante» gracias a la escenografía de La Fura, que incluye proyecciones de vídeo, efectos especiales con elementos tan aparentemente anodinos como el soporte de las partituras y una penumbra casi constante. «Son elementos que nos permitirán sacar a la luz espectros musicales, presencias que te vienen a la cabeza cuando cierras los ojos y escuchas la música ».
Cerca de 170 personas (85 miembros del coro, 60 de la orquesta y 20 técnicos) pondrán su empeño en hacer posible esta ilusión y, sobre todo, en conquistar a un público que «por supuesto participará del montaje, no habrá barreras entre el escenario y el patio de butacas». Esta labor de seducción directa correrá a cargo de los cantantes que -según su director, José Antonio Sainz Alfaro- «disfrutan mucho con estos retos, máxime con una obra tan trillada como 'Carmina Burana', es una forma de darle aire».
Tercera colaboración
La complicidad entre los artistas vascos y catalanes se estrechará con esta tercera colaboración, después de haber deslumbrado en Salzburgo (1999) y en Bochum (2004) con 'La condenación de Fausto', de Berlioz, un montaje que le sirvió a La Fura para abrirse camino en las temporadas líricas. Su derroche de imaginación y energía no suele caer en saco roto: la versión futurista y robótica de las óperas wagnerianas 'El oro del Rin' y 'La Walkiria' -presentadas en Valencia el año pasado- les ha valido el premio lírico Campoamor 2008.
«Y en medio de todo esto, Iberdrola contacta con nosotros. Estamos encantados de que nos respalde Por otra parte, no vacilamos ni un segundo a la hora de decidir con quién sacar adelante el proyecto. 'Sani' (José Antonio Sainz Alfaro, director del Orfeón) se apunta a un bombardeo con nosotros», asegura Carlos Padrissa. A los dos les gusta dar el do de pecho.






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