Aún así, su entrenador, Aitor Iturbe, se muestra muy orgulloso de la actitud luchadora que mostraron sus pupilos en un choque muy difícil. «Fue un triunfo muy importante. En la segunda parte, los chavales demostraron que querían ganar y tuvimos al Alavés B metido en su área en todo momento. Jugamos más con el corazón que con la cabeza, pero por suerte, pudimos marcar tras una falta en el minuto 90».
Destaca la gran igualdad que existe en esta categoría y, precisamente por eso, es el momento de apretar los dientes. «Los rivales, salvo el Zamudio, no fallaron, aunque al menos se ha abierto un pequeño hueco respecto a los que venían por detrás. Parece que nos hemos quedado siete equipos en la lucha por dos puestos, ya que los dos primeros parecen ya adjudicados. Todo el mundo está apretando, así que no es el momento de relajarse».
El próximo examen también será difícil o de superar, ya que el Eibar B visitará el sábado (17 horas) a un Laudio Salleko en apuros. El equipo alavés es decimoséptimo clasificado, aunque está empatado a 30 puntos con el Tolosa, que ocupa plaza de descenso.





