
Apenas 24 horas después de lograr su primera victoria en la máxima categoría, en el GP de Portugal, Lorenzo fue intervenido del brazo derecho, «el que más sufre y el que peor estaba», para solucionar el síndrome compartimental, un desarrollo de los músculos que comprime el sistema nervioso y que hace que el piloto pierda fuerza y sensibilidad. Se trata de una operación por la que han pasado ya casi todos los pilotos de la parrilla.





