
Todavía queda mucha segunda fase por delante y los bilbaínos tienen claro que van a luchar por la permanencia hasta el final. «Tenemos que ponernos las pilas, nos quedan enfrentamientos con rivales directos y creemos que con tres victorias y un empate podremos salvarnos», analiza el jugador. Los resultados no están acompañando mucho al equipo. El fin de semana pasado cayeron con claridad ante el Obrador Asua Berri, líder del grupo, por 3-0, pero todavía no pierden la confianza en sí mismos.
El conjunto destaca por el equilibrio entre los jugadores que conforman la plantilla. «No somos un grupo especialmente brillante, pero con los años hemos sabido sacar provecho a nuestras limitaciones. Somos muy fuertes atrás y aprovechamos las jugadas a balón parado. Con el tiempo hemos sabido adaptarnos bastante bien», señala Salvador. Lo que sí echa a veces en falta el Cafetería Xcaret es la figura de un goleador en el equipo. Además, casi todos los jugadores cuentan con un pasado futbolístico en clubes vizcaínos de Preferente. «Hay otros en cambio que no han jugado nunca, pero así se compensa el equipo», asegura.
Variaciones
En todos los años de andadura en el campeonato, el Cafetería Xcaret ha mantenido siempre una trayectoria ascendente. El conjunto comenzó en el torneo con el nombre de AB QAIQ y ya desde el comienzo dieron muestras de su categoría logrando rápidamente el ascenso a Segunda División, en donde se han mantenido casi todo el tiempo. «Es nuestra categoría natural», afirma Alberto Salvador. La plantilla también ha sufrido bastantes variaciones. «Hace dos años estuvimos a punto de desaparecer por falta de gente, pero al final, por medio de amigos, conseguimos reunir gente suficiente para poder completar el grupo». Tras este momento de transición, el conjunto volvió a resurgir con fuerza para seguir dando guerra en el campeonato.





