
LA INDUSTRIA
Estos tres ámbitos que sustentan el proceso, empresas, centros educativos e instituciones, se dieron cita ayer en Eibar para tratar de desentrañar, en una mesa redonda, cuáles son las causas de este desencuentro. La iniciativa forma parte del programa 'Bai Industriari' promovido desde la agencia comarcal Debegesa.
Abordaron el asunto tres representantes de empresas, Iñigo Pérez Arregi (de EPC), Carlos Abad (de Urkotrokik) y Antonio Berroeco (de Ojmar), dos de centros educativos (Iñaki Konde y José Ignacio Borinaga (del IES de Elgoibar y de la Escuela de Ingeniería de Eibar), y otros dos institucionales (Alfredo Etxeberria, alcalde de Elgoibar, y Mertxe Garate, concejala de Industria de Eibar). El acto estuvo moderado por Aitor Ruiz, responsable del cluster de automoción de Euskadi.
Con las lógicas discrepancias de cada punto de vista, las coincidencias fueron evidentes. La primera y más notoria: «Hay que acercar al alumno a las industrias y las industrias deben acercarse a los alumnos». Y hacerlo para tratar de cambiar los mitos relacionados con el trabajo industrial. Porque hoy en día, un puesto de trabajo industrial está bien valorado, es limpio, hay estabilidad laboral y los salarios son altos.
Mujeres y extranjeros
Un segundo factor a tener en cuenta: hay que reforzar la incorporación de la mujer a la industria. Sencillamente, porque es una buena oportunidad para ellas, el paro en la comarca es mayor entre las mujeres, y, según admiten muchos empresarios, su forma de ser les hace más eficaces y ordenadas que los hombres en la empresa industrial.
Una última estrategia a tener en cuenta en la incorporación de extranjeros a los talleres, aunque con el déficit de su escasa especialización.
En lo que toca al sistema educativo, los ponentes de la mesa redonda coincidieron también en la necesidad «de adecuar el ámbito educativo a los tiempos que corren y lo que nos viene en el futuro». Cuestiones aparentemente tan obvias, según destacaron, como el conocimiento del inglés. «El perfil técnico de los candidatos es bueno, pero en la última prueba que hicimos nueve de los diez aspirantes a un puesto de trabajo no sabían inglés», se lamentó uno de los empresarios.
En suma, lo importante para resolver la contradicción que supone que no se puedan cubrir los puestos de trabajo industriales es la orientación, hacer los esfuerzos necesarios para que los jóvenes se orienten hacia la FP porque es una opción atractiva y que, hoy en día, tiene tanto o más prestigio social que ir a la Universidad. Una afirmación de la que si bien hay que convencer a los escolares también hay que hacerlo a sus padres y madres.






