
La presentación de mociones de censura contra ANV tras el asesinato de Isaías Carrasco ha provocado varias convulsiones políticas en las últimas semanas. Primero enturbió las relaciones entre el PSOE y el PNV al conocerse la decisión de Joseba Egibar de no respaldarlas; después ha causado un terremoto interno en la formación jeltzale al hacer rectificar Iñigo Urkullu al líder de GBB y al afear este mismo órgano la decisión del presidente del PNV, quien ayer insistía en Pamplona en que el objetivo de su partido con estas mociones no es «sacar» a ANV de los Ayuntamientos, sino «saber si tienen capacidad para gobernar con unos principios éticos para toda la ciudadanía».
Sólo en Soraluze
Polémicas de calado que pueden haber estallado para nada efectivo, ya que, en estos momentos, la posibilidad de que ANV pierda una alcaldía sólo se puede dar casi por segura en Soraluze, donde los votos del PNV, PSE y PP suman mayoría absoluta.
Todo lo contrario sucede en Mondragón. Desde un principio, los tres concejales de EB mostraron su rechazo a desbancar a Inocencia Galparsoro a pesar de que la dirección liderada por Madrazo sí apoya la iniciativa. Y a pesar de las continuas conversaciones de los últimos días, el grupo municipal no da su brazo a torcer. Ayer mismo insistió en que no ve elementos «nuevos» que le hagan reconsiderar su postura. Para que salga la moción de censura se necesita el voto de 11 concejales: PNV y PSE suman 4 cada uno, EA tiene 1 y el PP, otro. Es decir, por ahora hay 10 a favor y uno en contra, el de Aralar. Los de Ezker Batua, por tanto, son decisivos.
Fuentes de la ejecutiva de EB indicaron a este periódico que proseguirán las reuniones y que se intentará que «prevalezca el criterio de la dirección», que cree «radicalmente» en la moción de censura. La efectividad de estas conversaciones se empezará a comprobar el jueves 24, cuando se debate en pleno el texto consensuado por el PNV y el PSE, en el que se pide a la alcaldesa de ANV que se desmarque de ETA o dimita. De no hacerlo, se formalizará la moción de censura. En caso de que los ediles en Mondragón mantengan su actitud y 'tumben' la reprobación, no se descarta la apertura de medidas disciplinarias.
Las complicaciones en Mondragón se extienden a las otras 15 localidades en las que ANV gobierna en minoría después de que EA confirmase el lunes que sólo apoyará la moción en este municipio. Y sus concejales son fundamentales en otros siete: en el vizcaíno de Gautegiz-Arteaga y en los guipuzcoanos de Azpeitia, Eskoriatza, Hernani, Urretxu, Usurbil y Zestoa.
En otros consistorios, como Elorrio o Igorre, la decisión está en manos de diferentes plataformas locales, poco proclives a dar 'luz verde' a la moción. Algo similar ocurre en Bergara, donde la llave la tienen los dos ediles de Aralar, que ya ha anunciado su negativa a la propuesta.
En Legazpi, Pasajes y Villabona puede repetirse una situación muy similar a la de Mondragón, ya que los concejales que inclinarán la balanza para uno u otro lado pertenecen a EB, que en estos lugares se presentó coaligada con Aralar. En otra pequeña localidad guipuzcoana, Antzuola, estas dos formaciones se presentaron con Zutik. Este tripartito obtuvo dos ediles, que también serán claves para poder desbancar a ANV. Pertenecen a Zutik.







