
Sáenz de Santamaría dispensó a la decisión de Zapatero el mismo escepticismo con que ella misma fue acogida por una parte de sus compañeros del PP, debido a su supuesta bisoñez, cuando Rajoy la nombró secretaria de Política Local y Autonómica, primero, y portavoz en la recién estrenada legislatura. Paradójicamente, la primera mujer en ocupar este cargo en España enmarcó la constitución del primer Gabinete mayoritariamente femenino en lo que considera una «política de símbolos».
«Habrá que ver en qué se concreta» esa política, insistió en Telemadrid la portavoz popular en la Cámara baja, quien hizo notar que, por de pronto, en el «segundo escalón» del Gobierno -las secretarías de Estado-, «ya vuelve a haber muchos más hombres que mujeres». «Es decir, que los que no salen tanto en la foto, a Zapatero le da igual que sean hombres o que sean mujeres», concluyó.
Soraya Sáenz de Santamaría, que ya el lunes se había expresado en esta línea aunque con menos rotundidad, reprochó al jefe del Ejecutivo que tenga una idea de la igualdad «muy limitada». Subrayó que el programa de equidad «tiene que consistir en otra cosa que en poner a mujeres en los ministerios», y retó a Zapatero a abordar «una política de igualdad de verdad», que acabe con las diferencias salariales, ataje de forma «eficaz» la violencia machista -dotando de medios a las fuerzas de seguridad y a los juzgados- y habilite medidas para conciliar la vida laboral y familiar.
«Unidad de España»
En el caso concreto de Carme Chacón, nueva ministra de Defensa, la diputada popular apuntó que habrá que juzgarla «como si fuera un hombre», por las decisiones que adopte. Habrá que ver, añadió, «cómo compagina determinadas cuestiones con algunas posiciones políticas que ha ejercido ante el PSOE». En este sentido, advirtió de que en el Ministerio de Defensa «se tienen que tener bien claros los principios que se defienden y cómo se concibe ese Ejército y esa unidad de España que en el caso de algunos políticos ha sido cuestionada».
Menos condescendiente que con Chacón, a quien aún concede el beneficio de la duda, se mostró Sáenz de Santamaría con algunos de sus compañeros de Gabinete. «Lo de Magdalena Álvarez es incomprensible», se escandalizó con la renovación en Fomento de una ministra que «ha generado muchos más problemas que los que ha arreglado». Tampoco estima adecuado que repita en Justicia Mariano Fernández Bermejo, al que considera «responsable de una huelga que 'nunca se había producido'».







