Desde hoy tiene colocados un millón de ejemplares sólo en España, enorme tirada que promete desaparecer pronto de las tiendas y que no se debe a un 'capricho', sino a las peticiones de los propios libreros, tal y como explicó un responsable de la editorial Planeta, donde ya se frotan las manos pensando en el segundo acto de ese fenómeno llamado 'zafonmanía'.
Era uno de los acontecimientos culturales de 2008: el nuevo libro ha 'tardado' siete años en llegar, desde que publicó su aclamada 'La sombra del viento' (2001) --diez millones de ejemplares vendidos y traducida a más de 40 idiomas-. A mediodía, en el patio de butacas del hermoso Liceo se apretujaban los periodistas. De fondo, sorpresa, una melodía cristalina e inquietante creada e interpretada al piano por el propio Zafón: «La música es lo que más amo del mundo. Aprendí a tocar y hago mis composiciones», desveló más tarde sobre lo que parece ser la banda sonora de sus últimas novelas. La puesta en escena prometía: luz tenue y cálida, dos sillones de orejas, una mesita con una jarra de agua, decenas de volúmenes apilados en columnas por doquier y un decorado que bien podría ser el Cementerio de los Libros Olvidados, el lugar que cautivó al protagonista de su anterior novela y que vuelve a centrar la historia en ésta.
Y al fin apareció el autor catalán afincado en California -camisola vaquera sobre camisa roja y pantalón negro- acompañado de la periodista Olga Viza, que toda de blanco hizo de maestra de ceremonias y se atrevió a preguntarle si el final lo tiene claro desde el inicio o si es la narración la que le lleva a él: «Si uno no sabe adónde va, no va a ningún sitio. Yo me tomo en serio mi trabajo, le estaría tomando el pelo a la gente si no supiera adónde voy». Ésta fue parte de la conversación que más tarde dio paso a las preguntas de los reporteros.
Hubo tiempo de explicar muchas cosas. La primera y más importante, que 'El juego del ángel' no es una precuela de 'La sombra del viento', como se había dicho quizás por el hecho de que transcurre en la Barcelona de los años 20, mientras que el anterior se centra en la posguerra. «Tampoco es una continuación. Son novelas independientes y se pueden leer en el orden que se quiera. Y no es el mismo libro, que la gente no espere encontrar la misma historia», advierte el autor. Pero para que no desesperen los fans, la familia Sempere permanece, aunque el padre de 'La sombra del viento' sea aquí el hijo, y el padre de éste, el abuelo del Daniel al que ya conocemos. «Hay lugares comunes, aunque tratados de otro modo, y personajes nuevos que se mezclan con otros ya familiares. Muchos son personas que hemos visto cruzando la calle en 'La sombra del viento' y que aquí se desarrollan».
El protagonista sí es nuevo, David Martín, un joven escritor obsesionado con un amor imposible. A lo largo de su carrera ha recibido extrañas misivas lacradas con un signo de un ángel que le conducen al encuentro con Andreas Corelli, editor que le ofrece una fortuna a cambio de un misterioso encargo: escribir un libro como no ha existido nunca y que oculta un gran secreto. «Esto le llevará a un laberinto de intrigas, crímenes, pasiones, y a su propio pasado».
El resultado es «un thriller que mezcla todos los géneros» y que se ha demorado siete años. «Suelo tardar dos o tres en escribir una novela, pero he tenido que atender muchos compromisos», explicó Zafón. Incluso reconoció haber tenido que tirar «con gran pena» una primera versión porque con las distracciones no quedaba a su gusto. «Pero ahora tengo la certeza de que éste sí es el libro que quería escribir y ahora estoy descansado». Olga Viza incluso le hizo confesar que parecía más contento con esta novela: «Es el mismo universo que aquí se amplía e incorpora nuevos elementos más interesantes». «Hay cosas que me rondaban por la cabeza pero que no me atrevía a utilizar porque me faltaban herramientas y aquí las he podido emplear», reconoció ufano.
El primer párrafo
Preguntado sobre si el enorme éxito de la obra anterior puede afectar al juicio que se haga de ésta, lo tiene claro: «¿Qué hay de justo en esta vida? Quizás pueda ser juzgada por elementos que no tienen nada que ver con la propia obra y vaya a ser vapuleada. Pero son cosas que ya sabemos, sabemos que hay gente que cree que el éxito no es lo deseable, pero si yo me quejase sería de juzgado de guardia».
Alguien quiso saber también cómo puede describir tan al detalle los interiores de las viviendas barcelonesas: «Mi padre era agente de seguros y yo, de niño, le ayudaba y llevaba el papeleo a los clientes. Me dejaban entrar en sus casas y yo me fijaba mucho en sus viviendas y en ellos mismos. Nunca subestimes a un niño».
Muchos lectores afirman que con la anterior novela sintieron eso que describía su protagonista, el niño Daniel Sempere, mientras devoraba la obra maldita rescatada del Cementerio de Libros Olvidados: «Me tendí en la penunbra azulada del alba con el libro sobre el pecho y escuché el rumor de la ciudad dormida goteando sobre los tejados salpicados de púrpura. El sueño y la fatiga llamaban a mi puerta, pero me resistí a rendirme. No quería perder el hechizo de la historia ni todavía decir adiós a sus personajes». Ruiz Zafón promete hacerles revivir esas mismas sensaciones. Como regalo para ellos, ahí va el comienzo de 'El juego del ángel':
«Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio».








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