
Di Luca, de 32 años, estaba bajo sospecha por las muestras tomadas al término de la 17ª etapa del Giro, entre Lienz (Austria) y el Monte Zoncolan, el pasado 30 de mayo. Pero el juez estimó que las acusaciones no cumplían con el artículo 3.1 del Código Mundial Antidopaje, valorando que las pruebas presentadas no estaban lo suficientemente fundadas como para condenar al ganador de la pasada edición de la prueba italiana.
El fiscal antidopaje había pedido a finales de febrero dos años de suspensión contra él por su análisis en Monte Zoncolan. Una primera audiencia tuvo lugar el 1 de abril, pero en ese momento se solicitó una nueva valoración por parte de un grupo de expertos.
Como durante la primera vista, que se celebró al mismo tiempo que la Semana Lombarda -prueba que ganó-, Di Luca tampoco estuvo presente en la sesión de ayer en el tribunal del CONI. El corredor del equipo LPR prefirió quedarse en su casa, en Pescara, para continuar con su preparación para el próximo Giro de Italia (10 mayo-1 junio).
«Di Luca ha pagado ya un gran precio (...) Estamos satisfechos (...) pero este proceso ha sido un fardo pesado. Podría haberse evitado», declaró el abogado del corredor, Federico Cecconi. «Ya he llamado a Danilo. Está muy contento (...) Ahora, va a poder pensar solamente en el Giro», declaró por su parte Massimo Di Luca, hermano del corredor, que estaba presente en la audiencia del CONI.
Valores «de un niño»
Según la acusación, los análisis de las muestras de Di Luca habían revelado valores hormonales anormalmente bajos, equivalente a los de un niño, lo que hacía pensar que se había recurrido a una transfusión sanguíneo u otra práctica irregular.
La defensa argumentó que los niveles mostrados en el análisis se debían únicamente a la «absorción de un litro y medio de agua». En su informe, los expertos rechazaron formalmente una transfusión de plasma que habría estado destinada a enmascarar la toma de productos prohibidos.
En octubre de 2007, Di Luca había sido condenado a tres meses de suspensión en el marco del escándalo 'Oil for Drug', por sus relaciones con el doctor Carlo Santuccione, centro de una presunta red de dopaje.





