Las nuevas iniciativas fueron dadas a conocer ayer por los responsable de Fagor Electrodomésticos durante la presentación de los resultados logrados por el grupo en 2007 y las perspectivas para 2008.
Según los datos aportados por el presidente del consejo rector y el director general de Fagor, Fernando Gómez-Acedo y Txema Gisasola, buena parte de la apuesta exterior que va realizar el fabricante se centrará en China. En ese país ha logrado alianzas para abrir dos plantas cerca de Shanghai -pero no en el polígono industrial impulsado por Mondragón- en las que se fabricarán calderas y calentadores, respectivamente.
En el primero de los casos, Fagor se ha unido al 50% al norteamericano AOSmith Gas Aplicance. Con una inversión por parte del grupo vasco de unos 10 millones, la fábrica iniciará la actividad en el segundo semestre de este ejercicio y producirá unas 10.000 calderas en su primer año. El segundo de los proyectos en el gigante asiático se concreta en una factoría -junto con Vaillant y PTC- de calentadores de gas dirigidos a países como Rusia y Ucrania. La inversión de Fagor alcanzará los siete millones.
En lo que respecta a Rusia, la cooperativa se unirá al grupo mexicano Mabe para montar y comercializar electrodomésticos para el hogar -las piezas serán fabricadas en el País Vasco- con destino al mercado ruso. La planta arrancará en mayo de este año y Fagor realizará una inversión no productiva de unos nueve millones de euros en las instalaciones.
Al margen de las plantas internacionales, el fabricante vasco también impulsará otro proyecto en Euskadi, que se sitúa como el de más alcance estratégico. Se trata de la construcción de una nueva factoría en Guipúzcoa junto a la compañía pública neozelandesa Meridian Energy para fabricar equipos de microgeneración - una caldera de gas para calefacción y agua caliente que además genera energía eléctrica- que se distribuirán en Europa. La planta, que requerirá unas inversiones en torno a 10 millones de euros y obtendrá unos ingresos de 50 millones en un lustro, permitirá crear inicialmente 50 nuevos empleos que, en el plazo de dos años, aumentarán hasta los 120.
Resultados
En cuanto a los resultados económicos, Fagor cerró el pasado ejercicio con una facturación de 1.753 millones de euros, lo que supone un ligero incremento frente a los 1.728 de 2006. El beneficio alcanzó en 2007 los 13,4 millones, superior a los 12 de 2006 pero muy por debajo de los 21,9 que estaban previstos. Ello se debe, según explicó Txema Gisasola, a la aplicación por primera vez de las nuevas normas internacionales de contabilidad. Así, aplicando criterios homogéneos, el resultado de 2007 superó en un 60% al del ejercicio anterior. Para 2008, el grupo espera rebasar los 20 millones de euros de ganancias pese a la crisis.
En este sentido, el director general subrayó que aunque la situación que atraviesa la economía española y el parón del sector inmobiliario ha afectado a Fagor, su impacto ha sido escaso. Se debe, explicó, a que su actividad no se centra exclusivamente en el equipamiento para la construcción. La compañía cuenta con otras siete áreas de negocio, lo que le permite absorber esos efectos negativos. Por ello, adelantó que no se plantea el «no cumplimiento» de los objetivos fijados para este año .
En cuanto al empleo, Gisasola admitió que la plantilla, integrada por 10.152 personas, se ha reducido en un 2% -unas 200 personas-, pero apuntó que no ha sido por la aplicación de ningún ajuste sino por el aumento de la productividad.








