
Y, tan distinto fue el resultado, que sus ideas fueron premiadas ayer en el Salón de Actos de la misma Cámara. Del Río quedó en segundo lugar, con mil euros, con su proyecto 'Ditechma', una empresa de digitalización de todo tipo de documentos -desde expedientes administrativos hasta planos cartográficos, radiografías o incluso incunables-.
Por su parte, Rodríguez presentó 'Inconscientemente Competente. I+C', una oficina para el desarrollo de la creatividad y el talento en las organizaciones. Su iniciativa se hizo con el tercer galardón, con 500 euros. El primer premio quedó desierto por no haber alcanzado las expectativas del jurado», según el mismo.
Espíritu emprendedor
Para la directora general de la Cámara de Comercio e Industria de La Rioja, Virginia García, el objeto de este concurso es «fomentar el espíritu emprendedor motivando a estudiantes, titulados y emprendedores en general para que apliquen sus conocimientos y experiencias profesionales con el fin de desarrollar servicios y productos viables comercialmente». Entre los criterios para seleccionar los proyectos, García destacó la originalidad, el nivel de innovación, el potencial de negocio y el desarrollo de la idea.
Este concurso forma parte de las actividades de la Cátedra de Emprendedores, creada en 2003 por acuerdo de la Cámara de Comercio e Industria de La Rioja y la Universidad de La Rioja. En julio de 2007 se renovó el convenio de colaboración, por el cual la Cámara aportará 105.000 euros hasta 2010 para financiar las actividades.
Por su parte, el director de la Cátedra de Emprendedores, Eduardo Rodríguez Osés, deseó a las premiadas que su proyecto «se haga realidad, que se creen negocios y que se genere riqueza y empleo en un momento de desaceleración económica». Por último, el vicerrector de Relaciones Internacionales e Institucionales de la Universidad de La Rioja, José Martínez y Pérez de Nanclares, recordó que en total se presentaron a esta edición veinte proyectos y que con la Cátedra de Emprendedores, la Universidad de La Rioja empieza a superar su «síndrome opositor».
Y así, tras recibir el premio, las galardonadas mostraron cómo han trabajado su idea para lograr un resultado distinto.





