«Va a ser un gran éxito porque esto sí que es cosa nuestra, la vida que mamaron nuestros antepasados más directos», subrayó ayer en la presentación pública del acto el concejal de Cultura, Jesús María Ruiz. De hecho, confía en superar los más de 30.000 visitantes de la anterior edición, a pesar de que su celebración coincidirá con el mediático mercado de época de Balmaseda. «La oferta es distinta y habrá movimiento de público suficiente para los dos en estos tres días», auguró.
Los actos se desarrollarán en las plazas del Kasko, San Pedro y Balmaseda. Se colocarán 90 puestos con artesanos procedentes de toda la geografía nacional. «Buena parte tendrán relación con la etapa de referencia», explicó el responsable de la empresa organizadora, Enrique Agote.
Animación callejera
La animación callejera invadirá la localidad. Grupos teatrales escenificarán escenas de la Revolución Industrial. No faltará el fotógrafo que sacará instantáneas como hace más de cien años. Habrá bicicletas, motos y coches antiguos y un carro con bueyes paseará a los niños. Además, varios paneles explicarán la sociedad sestaoarra de aquellos años con imágenes antiguas y textos descriptivos.
Como ejemplo, la institución ha observado a Terrasa. El rico patrimonio industrial que se conserva en la localidad catalana animó a sus responsables municipales a organizar un evento modernista de principios de siglo XX.
Jesús María Ruiz explicó que la cita fabril será especial porque se ha buscado impregnarla de la idiosincrasia local. «Queremos que, además de un foco de entretenimiento y disfrute, actúe entre los jóvenes como un elemento de aprendizaje de nuestro pasado», puntualizó el edil.










