
La llamada de Urkullu a mantener vías de diálogo llega en un momento en que han arreciado las críticas de la izquierda abertzale contra los peneuvistas a raíz de las mociones de censura que se estudian formalizar contra ANV en diferentes ayuntamientos vascos. El PNV y el PSE consensuaron un texto para pedir a los alcaldes de Acción Nacionalista que se desmarquen de ETA o dimitan. En caso contrario, se presentarán las mociones de censura, que, en todo caso, tienen muy pocas posibilidades de prosperar.
En medio de esta polémica, Urkullu lanzó ayer un guiño a la izquierda abertzale e intentó desmarcarse de los socialistas, a los que acusó de apostar por un final «policial y judicial» de la violencia. Frente a este escenario, subrayó que su partido sigue apostando por el «diálogo» y reivindicó el «valor» del texto aprobado en el Congreso de los Diputados en 2005. «El fenómeno terrorista tiene otros componentes que merecen la pena ser explorados desde un final dialogado, siempre y cuando se den las circunstancias, que es lo que reza aquella resolución», matizó el líder jeltzale en declaraciones a Telecinco.
Pero no sólo tomó como referente el documento firmado hace tres años en la Cámara baja. Urkullu echó la vista aún más atrás para recuperar el primer gran acuerdo suscrito por las fuerzas democráticas contra ETA. «Hay entornos de un mundo que se dice de ideología de izquierda radical abertzale que merece la pena explorar, en la medida en que también el Pacto de Ajuria Enea abogaba por la incorporación de ese mundo al ejercicio de la política», resaltó.
Sin embargo, el presidente del PNV también admitió que no se trata de un camino sencillo, ya que veinte años después de su firma, «no está teniendo el éxito que todos hubiéramos deseado, pero es necesario seguir trabajando en esa vía». Urkullu fue un paso más allá y manifestó que es necesario «abordarlo nuevamente» para ver si es posible incorporar «a ese espectro de la sociedad vasca a la política con un compromiso, con unos principios éticos».
Consulta
Respecto a la posibilidad de firmar un nuevo acuerdo antiterrorista, el dirigente jeltzale destacó la disposición de su partido, siempre y cuando se le aclare cuáles son los objetivos planteados. En su opinión, en el momento actual «estamos en una nebulosa».
El líder del PNV dejó claro que la lucha contra el terrorismo tiene que funcionar sobre una «base de consenso lo más amplia posible», pero también advirtió de que esta postura no debe mezclarse con «aspiraciones ideológicas». Con esta declaración, Urkullu se refería al Pacto Antiterrorista firmado por el PP y el PSOE. Sobre la consulta de Ibarretxe, afirmó que su partido continúa exigiendo a Zapatero, al PSOE y al PSE la búsqueda de «un acuerdo político», a partir del cual, el presidente del Gobierno y el lehendakari puedan convocar un referéndum.







