Agentes de la Ertzaintza inspeccionan la sede socialista. /EFE

Localización de la explosión.

Imagen de la zona donde ha explotado la bomba de ETA. /LUIS CALABOR
Concentración silenciosa en Bilbao
Cientos de personas se han concentrado esta tarde en silencio junto a la Casa del Pueblo del barrio bilbaíno de La Peña, para expresar su repulsa al atentado cometido esta mañana por ETA.
La concentración ha comenzado a las ocho de la tarde y se ha desarrollado por espacio de cinco minutos en silencio, sin mostrar pancarta alguna, para acabar en una salva de aplausos.
A la misma han acudido representantes de todas las formaciones políticas presentes en el Ayuntamiento de Bilbao, encabezados por el alcalde, Iñaki Azkuna, acompañado por ediles de PNV, PP, PSE-EE y EB.
El acto de repulsa ha contado también con la presencia del secretario general del PSE-EE, Patxi López, el secretario general de los socialistas vizcaínos, José Antonio Pastor, el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, el consejero de Educación, Tonxu Campos, y el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, entre otros.
La explosión provoca heridas leves a siete ertzainas, cuantiosos daños materiales y el corte del suministro de agua en la zona
Es la segunda vez en seis meses que la banda terrorista comete un atentado en el barrio bilbaíno de La Peña
El artefacto se encontraba en el interior de un maletín en el que habían escrito con pintura blanca o tiza "Peligro, bomba"
ETA alerta de la colocación de la bomba, que contenía cinco kilos de explosivos, media hora antes de la detonación
ETA ha cumplido hoy las amenazas que vertió hace quince días en un
comunicado contra los militantes socialistas por no reconocer el derecho de autodeterminación del pueblo vasco. La organización terrorista ha hecho estallar una bomba, compuesta por cinco kilos de explosivo y un temporizador, en la Casa del Pueblo del barrio bilbaíno de La Peña, que ha causado lesiones leves a siete ertzainas, cuantiosos daños materiales y el corte del suministro de agua en la zona.
Sobre las 05.00 de la madrugada una patrulla de la Ertzaintza localizó en la manilla de la puerta de la sede socialista un maletín, en el que habían escrito con pintura blanca o tiza "Peligro, bomba", en la calle Ibaialde a la altura del número 5, por lo que desalojaron los portales adyacentes y acordonaron la zona. Media hora después, la Asociación de Ayuda en Carretera recibió una llamada en nombre de ETA advirtiendo de que a las 06.00 un artefacto haría explosión cerca de la sede del Partido Socialista de Euskadi.
Según ha informado el departamento de Interior, dos ertzainas se han visto afectados en los oídos por la onda expansiva, otro ha sido lanzado al suelo por la explosión cuando regresaba al portal de una vivienda para proseguir con el desalojo tras evacuar a una persona impedida y otros cuatro sufren leves lesiones al caerles encima cristales rotos tras la explosión.
La bomba ha provocado destrozos importantes en la Casa del Pueblo y daños en locales cercanos, entre ellos un bar situado enfrente de la sede socialista, además de en varios vehículos estacionados en el lugar, uno de los cuales acabó destrozado. Así mismo, la explosión ha afectado a una tubería general de la red de distribución de aguas, que los operarios de este servicio tratan de reparar de forma urgente.
Amenazas a los socialistas
Este atentado es el quinto que ETA comete contra los socialistas, el tercero contra una sede en Vizcaya desde la ruptura del alto el fuego y el primero contra el PSE-EE desde el asesinato del ex concejal de Arrasate
Isaías Carrasco. Anteriormente, el 9 de octubre colocó una bomba en el vehículo oficial de
Gabriel Ginés, el escolta de un concejal socialista vizcaíno, también en el barrio de La Peña.
En el último comunicado de la banda terrorista, publicado el pasado 2 de abril en el diario Gara, ETA amenazaba a los militantes socialistas y advertía al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que no tendrá estabilidad ni paz mientras no reconozca el derecho de autodeterminación del pueblo vasco.
"¿No pensarán los militantes del PSOE que ETA se va a quedar de brazos cruzados viendo cómo, con toda impunidad, torturan a militantes vascos, los detienen, les imponen una condena de por vida e ilegalizan partidos políticos?", señalaba la banda.
En el texto, además, ETA afirmaba que, tras ganar las elecciones, Zapatero tiene ante sí "el conflicto y las consecuencias que no ha querido solucionar durante el proceso de negociación" y afirma que estas cuestiones "seguirán estando en 2009, en 2010, en 2011, etc, porque el Estado español no tendrá estabilidad política ni paz mientras no acepte el derecho de autodeterminación y territorialidad de Euskal Herria.