En esta ocasión, más de 500 vecinos protagonizarán una representación popular centrada en la tragedia que diezmó la población de la localidad encartada. «Esta vivencia supuso el comienzo del Vía Crucis y de la tradicional subida al Kolitza, además de servir al pueblo para adoptar un nuevo santo, San Roque, que se decía en Europa que curaba la enfermedad», explica su organizador, José Ángel Zarra.
Ésta, sin embargo, no es la única representación que prepara el municipio. Balmaseda también guarda una sorpresa para el mes de noviembre, cuando se cumplan dos siglos de otra tragedia: el devastador incendio que arrasó la villa en 1808. «Estamos preparando algo muy espectacular, que también incluirá un itinerario y la participación de caballos», anuncia Zarra.
Teatro callejero
El alcalde advierte de que los vecinos no serán los únicos en dar un toque de color a la primera villa vizcaína en el décimo aniversario del que presume ser «el mayor mercado medieval de España». Joseba Zorrilla va más allá y anuncia que «se sumarán una treintena de actores procedentes de cuatro compañías de teatro callejero, que animarán los dos días de fiesta».
Sus representaciones se acompañarán de espectáculos pirotécnicos, exposiciones -entre ellas una de elementos de tortura en el palacio de Horcasitas- y como novedad este año, un concierto de música celta a cargo del grupo Briganthya, que se celebrará el próximo viernes 25.
La cita reunirá 140 expositores y venta de artesanía. Entre ellos, destacan 26 puestos que ofrecerán exhibiciones en directo de antiguos oficios, como la orfebrería, la talla de madera y el acuñado de monedas.









