
Al concurso se presentaron dos empresas: FCC y Urazca. Esta última es la encargada de la recogida en el resto de los municipios de la Cuadrilla ayalesa. Aunque aún no han trascendido los detalles de la propuesta que se llevará al pleno, la de FCC resulta algo más cara que la de Urazca. Las bases redactadas por el Ayuntamiento para adjudicar el servicio proponían un periodo de ocho años y un máximo de 340.000 euros.
El PNV, mayoritario en la oposición, criticó el «mal planteamiento inicial porque parecía que quedaban las puertas abiertas a mancomunar el servicio con la Cuadrilla, pero se ha visto que la intención no era esa», lamentó Josune Irabien. La portavoz jeltzale también criticó que «se ha elegido la opción más desfavorable económicamente».
Brasi Treceño, de ANV, mostró su preocupación por la situación laboral de los trabajadores que hacen ahora esa labor y criticó la implantación de un sistema de contenedores con dos depósitos, 'bicompartimentados', para restos orgánicos y otro tipo de basuras que ahora no se separan «porque en otros lugares no ha dado buenos resultados».
Para Raúl Luaces, del PSE, la adjudicación de la recogida de basuras a FCC «aleja la posibilidad de realizar una recogida mancomunada con la Cuadrilla». Luaces consideró que «en lugares como Cataluña están retirado los contenedores con dos depósitos porque exigen una gran concienciación vecinal». En cambio, Montserrat Canive, del PP, apuntó «que la posibilidad de una recogida mancomunada todavía continúa abierta».





